Mostrando entradas con la etiqueta Cervantes virtual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cervantes virtual. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de octubre de 2013

RESEÑA SOBRE EL ARTÍCULO:


LA DRAMATIZACIÓN, EJE DE LA EXPRESIÓN DINÁMICA

El artículo que analizaré y sobre el que haré mi reflexión personal se llama La dramatización, eje de la expresión dinámica, por Juan Cervera Borrás. El artículo se estructura en 6 apartados que analizan la situación de la dramatización en los centros educativos y que proponen nuevas medidas y recursos para trabajar la dramatización de una forma más significativa para los alumnos.





Según el artículo, las directrices de las Orientaciones pedagógicas son las encargadas de fijar los objetivos generales del área de expresión dinámica, y han sugerido una serie de actividades que terminan estructurándose en tres campos diferentes: movimiento, música y dramatización. El cometido de la escuela es el de trabajar los tres campos por igual; sin embargo, parece que, en un intento de profundizar los contenidos, éstos se han centrado más en el tema de la música y se han olvidado los otros dos. Se puede apreciar el desconocimiento de la fuerza globalizadora e integradora de la dramatización que va mucho más allá que las actividades para ella sugeridas por las Orientaciones pedagógicas. 
  
Partiendo de la clasificación de los tres campos establecida según las actividades propuestas por las Orientaciones pedagógicas, Juan Cervera opina que el objetivo inicial de los orientadores era el de llevar a cabo las actividades propuestas de un modo gradual para alcanzar cada campo y trabajar el movimiento y la dramatización a un nivel equivalente al que se trabaja la música. Este sería un buen método de trabajo. Sin embargo, es complicado establecer una relación entre las actividades y aparecen todas dispersas.

Por otro lado, es cierto que ha habido mejoras en el proceso de enseñanza/aprendizaje de la dramatización en las aulas y que, poco a poco, se va adquiriendo una mayor conciencia de su importancia en la educación de los alumnos.

Desde mi punto de vista, considero el arte un elemento fundamental que debería estar presente en el proceso educativo de los alumnos desde el primer momento; no solo en el ámbito educativo, si no también en su ámbito personal. No considero que el arte esté lo suficientemente integrada en el currículum escolar y muchos docentes y personal de centro no comprender su importancia.

Es cierto que la música se encuentra más presente en la escuela que la dramatización y el teatro. Por lo menos, la música se trabaja de forma obligada durante la educación primaria. Sin embargo, el hecho de que exista una asignatura llamada “Música” que se trabaje una hora a la semana, no garantiza, ni mucho menos, su correcta asimilación por parte de los alumnos.

Estoy de acuerdo con Juan Cervera cuando expresa la necesidad de trabajar la dramatización en las aulas, de forma gradual y trabajando los distintos aspectos que la integran. Y es que parece que el proceso de enseñanza/aprendizaje –y en general la escuela- se ha vuelto muy teórica y que las artes han quedado desplazadas a un segundo plano porque “no son tan importantes como podrían serlo las matemáticas”. La dramatización, así como la música, despierta la creatividad en los alumnos y los ayuda en su desarrollo, tanto personal como educativo. Por estas razones creo que, desde la escuela, debería revertirse la situación de recesión que sufren las artes y tratarlas como se merecen. 

jueves, 24 de octubre de 2013

LIJ

¡Hola compañeros y compañeras!

Me dispongo a analizar, o mejor dicho a reflexionar, sobre un artículo encontrado en la página Cervantes Virtual, concretamente en el apartado de literatura infantil y juvenil. El artículo que he elegido es “El cancionero en la escuela” y se encuentra dentro del apartado llamado “Lírica Popular de Tradición Infantil”.

En este se plantea la utilización en la escuela del cancionero infantil como recurso para trabajar aspectos específicos de la lengua. Se afirma que este cancionero, puede contrarrestar la preocupación por la teoría gramatical, y la norma lingüística estructural. Esta se encuentra casi siempre estancada en un marco teórico sin dejar paso a la creatividad y el desarrollo de la imaginación.

Así pues, se hace referencia al aprovechamiento de la memoria oral, proporcionado por la cultura popular que el niño recibe desde pequeño, para fomentar las habilidades lingüísticas.

Personalmente estoy totalmente de acuerdo con la tesis que plantea este artículo. Desde pequeña he estudiado música y he experimentado las múltiples ventajas que esta te proporciona. Así pues, aparte del mero goce de la expresión musical, esta se puede aprovechar para muchísimas destrezas transversales.

Me gustaría destacar un aspecto del artículo que hace referencia a la poesía. Pienso que la poesía y la música, van estrechamente unidas de la mano. Mediante la música se pueden trabajar las pausas de un poema, en este caso mediante silencios; las sílabas tónicas de una frase, mediante acentos musicales; la entonación, duración y un largo etcétera. En la escuela tradicional la poesía se ha estancado la memorización de poemas y el saber analizar la métrica de estos. Los alumnos no se sienten vinculados con este tipo de ejercicio, ya que no les proporciona ningún conocimiento significativo al no formar parte de su contexto o entorno.  Pero ¿la canción forma parte de los niños? Desde pequeños los niños oyen canciones y  a medida que van creciendo puede que cambie el tipo de canción pero sigue siendo música. Los padres y madres cantando una simple nana ya están influyendo en su oído musical. La repetición de canciones en la radio desarrolla tanto su competencia auditiva como oral. Así pues, la música está en todas partes.


Pienso que la música, o en este caso las canciones pueden trabajarse en todas las materias de diferente manera. Si nos centramos en el área de lengua, a parte de trabajar con poemas, cualquier texto o letra de una canción puede ser analizado en todos sus aspectos. La gran ventaja es que este texto es cercano a los alumnos, o se puede hacer cercano, y a la vez divertido y estimulante.

Por ello, pienso que la música, no solo la tradicional sino también la cercana al alumnado, debe ser un instrumento para trabajar en el aula tanto en educación infantil, primaria o secundaria, para construir mediante un enfoque dinámico nuevas estructuras tanto cognitivas como emocionales y sociales. Está demostrado que los niños y niñas estimulados musicalmente adquieren un desarrollo cognitivo mayor y responden más rápido y mejor al aprendizaje de otras materias. Además esta es un gran instrumento integrador para desarrollar la creatividad, imaginación y las habilidades sociales de los alumnos.

“En la música es acaso donde el alma se acerca más al gran fin por el que lucha cuando se siente inspirada por el sentimiento poético: la creación de la belleza sobrenatural.” (Edgar Allan Poe)

Rocío Rubio Molina